UN TONTO EN EL GOBIERNO

Dice Pablo Sebastián,

que es un periodista viejo,

-de los que suelen dar palos

igual que a diestro a siniestro,

y, como no se equivoca,

pasa como gran experto,-

que tenemos un gran tonto

dentro de nuestro Gobierno.

Me entró la curiosidad

por saber quién era el memo

y, aún más, cuando leí

que era el más tonto de ellos.

¿Y saben quién resultó

ser el personaje lerdo?

¡El mismísimo Caldera!

¿Y saben por qué? Pues leo

que por repartir “papeles”

a todos los que vinieron

emigrando a nuestra Patria,

lo que fue un llamamiento

para que, cuantos quisieran,

hallaran acogimiento.

Y así resulta que, ahora,

los canarios tienen miedo

porque arriban los “cayucos”

sin ningún comedimiento

y ya viven en Canarias

tantos blancos como negros.

Pero Caldera no es tonto,

como ha dicho ese “experto”

sino un tío muy listo

muy vivillo y muy despierto.

Y, si no, ahí va la prueba:

Aquel día en que salieron

papeles de Salamanca,

aseguró sin rodeos

que no saldría un papel

sin pasar sobre su cuerpo.

Nos creímos que estaría

tieso, como están los muertos,

tumbado en el escalón

rígido, frío y yerto.

Pero el tío no cumplió,

porque se quitó de en medio.

¿Dicen que Caldera es tonto?

¡El más listo del Gobierno!

16 de Mayo de 2006