NO SEA MALO DON JORGE

Don Jorge, no sea malo,

que ya se está excediendo:

no haga usted sufrir a España

por hundir a Zapatero.

Fue el primero en llamarle

el día en que le eligieron

para ir a la Casa Blanca

y un parabién muy sincero

desearle como amigo

de usted y de ese pueblo;

pero sus ocupaciones,

-según allí le dijeron-

le impedían que cogiera

el teléfono al momento

y que no se preocupara

que, en cuanto tuviera un hueco,

Don Jorge lo llamaría;

y el pobre de Zapatero

sigue sentado a la espera

de que suene ese elemento.

¿No será, tal vez, don Jorge

que aún sigue usted molesto

porque un día en un desfile

permaneció en su asiento

al paso de su bandera?

¿Será por el desacierto

de apostar por mister Kerry

y por decir que, un granjero

como usted, no merecía

ser Presidente de nuevo?

¿Acaso usted no lo llama

porque tuvo el mal acuerdo

de sacar de Irak las tropas

y lo dejó al descubierto?

No sea malo, don Jorge,

apiádese de mi pueblo,

déle un telefonazo,

aunque sea en el cerebro,

a ver si así despabila

y no comete más yerros.

No le perdono, don Jorge,

que nos quitara los Juegos,

Cuando perdió Nueva York,

creímos sus votos, nuestros:

pero ni uno solo vino

¿y sabe lo que dijeron

los que nos representaban

en Singapur, cuando vieron

que los Juegos se nos iban?:

¡Está don Jorge por medio!

No sea malo, don Jorge,

no haga sufrir a mi pueblo.

Si se encuentra usted con Zapa

-como aquí le conocemos-

y se reúne con él

en uno de esos encuentros

que tienen por esas Cumbres,

hable con él un momento;

él sólo le dirá “yes”

y verá usted que es un memo,

un infeliz, un indocto,

un cenizo y un babieco.

Si no le pide perdón

por sus anteriores yerros,

sepa usted que con el “yes”

es que se lo está pidiendo.

Déle una palmadita

y lo verá sonriendo

pues viéndolo frente a usted

se creerá que ha visto el Cielo.

Y cuando hagan la foto

vaya a su lado corriendo

y póngalo junto a usted

que se puje de contento.

Don Jorge, no sea malo,

haga feliz a mi pueblo.

Fíjese bien en la gente

que hoy nos está rigiendo.

¡Si el Zapa es como es,

cómo será su Gobierno!

10 Julio 2005